A message from Declan and Nick on World Theatre Day

Hoy es el día mundial del teatro.
Feliz día mundial del teatro compañeros teatreros. 

Muchos de nosotros nos sentimos como congelados en un largo intervalo en medio de un diálogo. Como en una pausa en la que temes que tu compañero piensa que eres tú el que ha olvidado el texto. Es un tiempo extraño, muy extraño, sobre todo para aquellos que amamos el teatro. ¿Por qué amamos el teatro? Personalmente me parece importante que no tengamos una respuesta. Claro que en ocasiones he tenido que explicar por qué es importante el teatro. Pero por qué es importante para mí es algo que no puedo explicar ni justificar. 

Me confieso adicto a las series de tv y probablemente podría gustarme hacer un máster en derecho criminal sueco. Pero eso no es lo mismo que ver una actuación en vivo, porque en una actuación en vivo el público es parte del acto artístico. Después de este periodo pavoroso el público volverá a llenar las salas y haremos teatro con más ganas aun. ¿Por qué? Porque echamos tanto de menos nuestros espacios colectivos, en especial los teatros, donde podemos escuchar a gente diciendo cosas que nosotros no diríamos, sentir cosas que no sentiríamos, hacer cosas que seguramente no querríamos hacer jamás, y aun así, nos sentimos conectados en nuestras diferencias, así en la lógica como en el misterio de la experiencia. Y aguantaremos un montón de incomodidades como el tráfico imposible o los precios de las entradas solo por el inefable placer de escuchar a otra persona respirar, el timbre de una voz humana y viva sintiendo el dolor o la alegría ajena; no el deber, sino el placer de la empatía. 

Ahora hay actores rusos e italianos perdiéndose el tour que debían estar haciendo. Esta mañana un actor italiano me whatsapeo y me preguntó si estábamos soñando despiertos. Creo que sí, los dos lo hemos hecho. Me pregunto si tú también. 

El teatro no puede morir.

Declan Donnellan and Nick Ormerod